




Un dorado que atrapa la luz a lo largo de los volúmenes de este anillo macizo de bronce — proporciones armoniosas y redondeadas. Las líneas del anillo ya anuncian su plenitud, pero al llevarlo sorprende — el peso se distribuye por el dedo con una naturalidad inesperada, y la sensación de su presencia en la mano es agradable tanto al tacto como a la vista. Esta pieza alberga en su bisel suavemente curvado una rana: uno de los símbolos más antiguos del Mediterráneo.
Vidrio egipcio, camafeos imperiales, sellos romanos, intaglios: la rana atraviesa milenios y materiales con la misma facilidad con la que se mueve entre el agua y la tierra. Símbolo de transformación, de la vida que renace, de fronteras cruzadas — entra en el bisel redondo del LUXOR con toda su autoridad simbólica. En la antigüedad fue símbolo de fertilidad y renacimiento — lo suficientemente poderosa para sobrevivir a cada civilización que la adoptó, lo suficientemente libre para no pertenecer a ninguna. La rana está grabada en una postura de quietud: la cabeza, las patas, el lomo vuelto hacia el espectador — como si solo esperara ser tocada. Cuando llevas este anillo, la ves así: quieta, disponible. La forma más clásica para el sujeto más vital y libre de la colección.
En esta pieza, parece haber saltado directamente a la joya. En naranja, ese salto reúne fuerza y energía, iluminado por el brillante dorado. El blanco es un nuevo comienzo: forma pura, el relieve a plena luz, la rana una presencia clara y limpia. En negro, esta criatura transmite concentración, fuerza interior, atención — el relieve recuerda a piedra pulida por el agua. El verde claro es el color que la rana siempre ha habitado: fresco, vivo, el acento que habla de su evolución continua.
Transformación, el salto, la capacidad de habitar diferentes mundos: la rana los lleva todos.
Notas importantes
Los colores de las joyas en la foto pueden parecer diferentes a los originales. Esto depende de la resolución. Cada pieza está hecha a mano y tiene características únicas.Cada salto hacia adelante requiere coraje.
Para los egipcios, la rana era un símbolo de vida y fertilidad. Los griegos y romanos asociaban las ranas con la fertilidad y la armonía, y con la lujuria en relación con Afrodita. La rana representa el yin lunar, y el espíritu rana Ch’ing-Wa Sheng está asociado con la sanación y la buena fortuna en los negocios, aunque una rana en un pozo simboliza a una persona carente de entendimiento y visión. Símbolo de vitalidad, renovación y fertilidad. Nápoles, Museo Arqueológico Nacional.
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