




Un anillo casi imperceptible. Una presencia hecha de aire que encuentra su equilibrio perfecto con la densidad del camafeo. En este espacio de pura ligereza, Libra se mueve — una figura que equilibra dos retratos, dos perfiles diferentes: fuerzas opuestas, elecciones posibles, o quizás las distintas almas que coexisten dentro de cada uno de nosotros. Ella las sostiene y las contempla con la firmeza de quien domina el arte de la medida.
El intaglio es bajo, casi al ras del bisel — sin embargo, desborda detalles. Los brazos abiertos, los dos medallones suspendidos, cada línea es fina y descriptiva, como un dibujo trazado en el material. En el plexiglás pulido y luminoso de este modelo, la sutileza del relieve se convierte en virtud: la superficie limpia permite leer cada detalle, cada equilibrio. El bisel de bronce bañado en oro reúne esta composición con la misma medida que el sujeto — preciso, calibrado, y la luz del bronce ilumina.
La base transparente deja la escena suspendida en el aire — Libra cuelga suspendida, y el movimiento de la mano da estabilidad a la balanza. La base blanca es claridad y brillo, cada color del camafeo se lee sin sombra. La base negra es un suelo sólido y profundo donde el relieve se ancla con toda su fuerza. El azul pálido es el color más aéreo — frescura y aliento, la balanza se asienta. El pórfido es el más táctil: denso y antiguo, un tono que sobre negro se vuelve casi piedra. El rosa es una nota tranquila y suave. El verde pálido aporta una frescura viva que renueva el equilibrio cada vez.
Notas importantes
Los colores de las joyas en la foto pueden parecer diferentes a los originales. Esto depende de la resolución. Cada pieza está hecha a mano y tiene características únicas.

















